Caso Araceli Ramos: Vinader se hizo pasar por un oficial para desviar la investigación
El único detenido por el crimen usó el correo electrónico de una agente de la investigación para victimizarse en el expediente.
Walter Aníbal Vinader, el único detenido por el crimen de Araceli Ramos y la desaparición de Aída Amoroso, usó el correo electrónico de la Departamental de Investigaciones (DDI) San Martín para desviar la pesquisa y victimizarse en el expediente.
Así se desprende del auto de procesamiento con prisión preventiva que dejó preso al ex suboficial de Prefectura Naval y fue dictado por el juez de Garantías 3 de San Martín, Mariano Grammático Mazzari.
Según la resolución del juez -a la que accedió Télam-, la maniobra consistió en que el propio Vinader envió un mail desde la casilla de correo electrónico de la oficina de Judiciales de esa dependencia policial hacia su propia dirección de correo.
En ese mail, el imputado se hizo pasar por una de las oficiales de la DDI a cargo de la investigación, María Sobakar, quien supuestamente le advertía que estaban "intentando incriminarlo en el crimen de Araceli".
Según la transcripción de ese mail enviado desde la casilla
JudicialesDDISanMartin@yahoo.com.ar, la policía le decía: "Si prestás atención vas a notar que te faltan papeles de Asuntos Internos de la causa de Mercedes y las denuncias de San Isidro, unos cuchillos y unas memorias".
"El hisopado que se te hizo ayer (saliva) es para usarlo en los levantes de muestras de la casa de Puán al igual que la birome y del vaso que tomaste agua. Estuvo todo preparado para que quedes pegado y no averigües más nada", continúa el mail que Vinader luego presentó ante la justicia para defenderse.
"No tengo nada en contra tuyo pero esto no me gusta, ésta es la dirección de la DDI. Si saben que esto salió de acá... Hay tres policías metidos", señala el mail que supuestamente la policía Sobakar le había enviado a Vinader para advertirle que le estaban "armando" la causa.
El juez Grammático explica en el procesamiento que "luego de la pertinente investigación se descubrió -a expensas de la lucida tarea investigativa de la Fiscalía interviniente-, que el día en que el incuso se presentó espontáneamente en la Brigada de Investigaciones para torcer y desviar la investigación, estuvo en la oficina de la citada policía Sobakar".
El magistrado revela que se pudo demostrar que "en esa oficina estaba accesible visualmente un cartel con el mail precitado y la contraseña de acceso".
Para la Justicia, Vinader memorizó el mail y la clave y con esos datos, ingresó a la casilla de Judiciales de la DDI San Martín y desde allí se hizo pasar por la policía Sobakar para enviarse a su casilla de correo el mail que luego usaría en su defensa.
El juez Grammático afirma que "como en los mejores capítulos de las series de suspenso, el imputado se presentó espontáneamente ante los investigadores, dio pistas falsas, obtuvo más información de la que entregó".